La Fuerza Aérea Argentina recibirá durante la segunda quincena de septiembre una nueva tanda de seis cazas F-16 Fighting Falcon, como parte del programa Peace Condor, el acuerdo firmado con Dinamarca para incorporar 24 aeronaves de combate modernizadas.
El segundo lote estará compuesto por cuatro F-16AM monoplaza y dos F-16BM biplaza, que se sumarán a los seis aviones que arribaron al país el 5 de diciembre de 2025. Con esta incorporación, la Fuerza Aérea Argentina pasará de seis a doce F-16 operativos, consolidando el proceso de recuperación de la capacidad de combate supersónico, perdida en 2015 tras el retiro de los Mirage.
Un operativo logístico de gran envergadura
El traslado de las aeronaves demandará una compleja operación de más de 13.000 kilómetros, que combinará escalas técnicas y reabastecimiento en vuelo.
De acuerdo con el cronograma previsto, los cazas partirán desde la Base Aérea de Skrydstrup, en Dinamarca, y realizarán una primera escala técnica en Zaragoza, España, para tareas de reabastecimiento, controles técnicos y descanso de las tripulaciones. La siguiente parada será en Natal, Brasil, en el noreste del país, desde donde completarán el último tramo hacia Argentina.
Para el cruce del Atlántico, los F-16 contarán con el apoyo de aviones cisterna KC-135 Stratotanker de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, que permitirán realizar el reabastecimiento de combustible en vuelo, replicando el esquema logístico que ya se utilizó con éxito en la primera entrega. La Argentina, además, evalúa la futura incorporación de su propia flota de aviones cisterna KC-135 para ampliar el alcance operativo del nuevo sistema de armas.
Un salto cualitativo para la defensa nacional
La llegada de los F-16 representa el mayor proceso de renovación de la aviación militar en décadas y ha sido defendida por el Gobierno nacional como una política de Estado.
"Los F-16 son más que un avión de combate, son un salto cualitativo en nuestro sistema de defensa", afirmó el vocero presidencial Adrián Ravier durante una conferencia de prensa. "Son unidades con capacidad de interceptación supersónica, lo que nos permite responder a amenazas en cualquier parte del país en cuestión de minutos".
El ministro de Defensa, Carlos Alberto Presti, destacó que la modernización constituye una política de largo plazo destinada a fortalecer la capacidad de disuasión y adaptar la aviación militar a los desafíos del entorno estratégico actual.
Un programa que se acelera
El cronograma inicial del programa Peace Condor contemplaba entregas escalonadas hasta 2028, pero el ritmo de incorporaciones se ha acelerado. El segundo lote, previsto originalmente para diciembre de 2026, fue adelantado tres meses, lo que podría permitir completar la flota de 24 F-16 para finales de 2027.
Uno de los factores que posibilitó este adelanto fue el avance en la formación de los pilotos argentinos. Según confirmó el jefe de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Javier Valverde, los pilotos ya realizaron su primer vuelo en solitario con el F-16 y se espera que para mediados de 2027 el país cuente con su primera camada de pilotos plenamente formados en la nueva plataforma.
Río Cuarto, base operativa provisoria
Las nuevas aeronaves serán recibidas inicialmente en el Área Material Río Cuarto, en la provincia de Córdoba, donde permanecerán de forma temporal mientras continúan las tareas de recepción, inspección y adaptación operativa.
El destino final de la flota será la VI Brigada Aérea de Tandil ("el Nido de los Avutardas"), donde se llevan a cabo obras de adecuación de infraestructura, que incluyen la construcción de hangares y la modernización de pistas, para cumplir con los exigentes estándares de la OTAN que requiere el sistema de armas. Se estima que estas obras demandarán entre dos y dos años y medio para su finalización.
Hasta que concluyan esas obras, el Área Material Río Cuarto funcionará como el centro logístico y operativo principal del sistema de armas F-16.
El programa Peace Condor no se limita a la recepción de aeronaves, sino que incluye una transformación integral: actualización doctrinaria, formación de pilotos y técnicos, adecuación de infraestructura, fortalecimiento logístico y cooperación internacional con Dinamarca y Estados Unidos. El Ministerio de Defensa confirmó además que el país contará con plena autonomía en el uso de los sistemas de guerra electrónica y comunicaciones de estas aeronaves, sin restricciones geográficas ni técnicas sobre el armamento.