La reconocida conductora Mirtha Legrand suspendió este viernes la grabación de su programa "La noche de Mirtha" en El Trece debido a un cuadro gripal que le impidió presentarse en los estudios. La diva de la televisión debió bajarse a último momento por precaución ante este problema de salud, y como ya ocurrió en otras oportunidades, su nieta Juana Viale ocupará su lugar al frente de la mesa.
Según informó Teleshow, Mirtha permanece en su domicilio guardando reposo. Consultada por el periodista Juan Etchegoyen, su hija Marcela Tinayre confirmó la situación: "Está un poco engripada, yo estoy almorzando con ella. Juana va a hacer el programa".
De este modo, Viale grabará primero su propio ciclo, "Almorzando con Juana", y luego se hará cargo de "La noche de Mirtha", que tendrá como invitadas a las abogadas Ana Rosenfeld y Elba Marcovecchio (representantes de Wanda Nara y Mauro Icardi, respectivamente, con posturas enfrentadas en el conflicto entre ambos), además de Karina Iavícoli (panelista de LAM e Infama) y Luciana Rubinska (periodista deportiva de Infobae y ESPN, primera mujer en ganar un Martín Fierro de Cable en periodismo deportivo en 2018).
"Almorzando con Juana", por su parte, mantendrá su horario habitual de las 13:45 con un menú de invitados que combina espectáculo y deporte: el actor Martín Seefeld, el bailarín Iñaki Urlezaga (que retomó los escenarios tras ocho años de retiro), las actrices Juli Castro y Patricia Etchegoyen, y Sofía Cairó, jugadora de Las Leonas y autora del penal que le dio a la selección argentina el tercer título mundial de hockey sobre césped.
No es la primera vez que Mirtha se ausenta del ciclo. En mayo pasado estuvo tres semanas fuera de pantalla por una bronquitis que le impedía hablar con normalidad, agravada tras una salida al teatro con exposición al aire acondicionado, y que requirió antibióticos y reposo domiciliario. Al regresar, la conductora había explicado: "Tuve una bronquitis terrible, no podía ni hablar. Tomé antibióticos, tomé de todo", y agradeció a su nieta: "Juana me reemplazó maravillosamente".
Pese a las restricciones médicas, Legrand no había interrumpido su vida social en aquella oportunidad y mantuvo su tradicional té de los domingos con un grupo reducido de allegados. En esa ocasión también contó que el rey Felipe VI le había otorgado la Cruz oficial de Isabel la Católica, distinción que antes recibieron Eva Perón y Lola Membrives.