La industria argentina atraviesa uno de sus momentos más críticos del año. Según informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el índice de producción industrial (IPI) cayó en julio un 4,9% interanual, acumulando su quinto dato negativo en lo que va de 2026. Peor aún fue la medición mensual: el retroceso del 5% respecto de junio representa la mayor caída en los últimos 16 meses, desde marzo de 2025.

El panorama es generalizado: 12 de las 16 divisiones de la industria manufacturera presentaron bajas interanuales, con los sectores de "Maquinaria y equipo" (-26,7%) y "Otros equipos, aparatos e instrumentos" (-31,4%) encabezando las caídas más pronunciadas. El acumulado enero-julio de 2026 también refleja la crisis, con una disminución del 2,6% en comparación con el mismo período de 2025.

El dato de julio no solo confirma la tendencia negativa, sino que la profundiza. La caída mensual del 5% es la más abrupta desde marzo de 2025, cuando el IPI había descendido 5,8%. Esto indica que el sector productivo no logra encontrar piso y que la desaceleración económica impacta de lleno en la actividad fabril.

En la comparación interanual, el sector de "Maquinaria y equipo" sufrió un derrumbe de más de una cuarta parte, mientras que "Prendas de vestir, cuero y calzado" retrocedió 15,9% y "Productos minerales no metálicos" cayó 12,6%. También se registraron bajas en "Productos textiles" (-13%), "Productos de caucho y plástico" (-9,1%) y "Vehículos automotores" (-5,4%), entre otros.

Solo cuatro divisiones lograron escapar de la tendencia negativa en la comparación anual. El sector de "Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear" creció 8,1%, seguido por "Madera, papel, edición e impresión" (+7,1%), "Otro equipo de transporte" (+2,6%) e "Industrias metálicas básicas" (+1,6%). Sin embargo, estos incrementos no logran compensar la caída generalizada.

Con cinco meses en rojo en lo que va del año, la industria argentina acumula un retroceso del 2,6% en el período enero-julio. Los datos de julio refuerzan la preocupación por el rumbo de la actividad económica, con un sector fabril que no logra recomponerse y que, por el contrario, profundiza su caída.