La causa por la brutal agresión sufrida por Lucas Demián Caravaca dio un giro determinante en las últimas horas. Tras confirmarse su fallecimiento este jueves, la investigación que inicialmente se caratulaba como "lesiones graves" fue recalificada como "homicidio simple", lo que precipitó la detención del único acusado y su traslado a un centro de régimen cerrado.

El trágico desenlace se produjo luego de que el joven de 19 años permaneciera internado durante casi tres meses en el Hospital Julio C. Perrando, donde luchó por su vida tras sufrir un traumatismo encéfalo craneano grave y un hematoma extradural. La noticia fue confirmada por la División Seguridad Hospitalaria, que informó el deceso este jueves.

El hecho que derivó en la muerte de Caravaca ocurrió en la madrugada del 8 de agosto en las inmediaciones de la Plaza 25 de Mayo, en el sector del anfiteatro y la pérgola, en pleno centro de Resistencia. Según las primeras investigaciones, la víctima habría protagonizado una pelea con un adolescente de 17 años que, de acuerdo con los registros fílmicos, fue incitada por otros jóvenes que presenciaban la escena.

Los videos, que se viralizaron tras el fallecimiento, muestran a un joven golpeando reiteradamente a otro que yacía en el suelo, mientras varios testigos, lejos de intervenir, alentaban la agresión con frases como "rompele la cabeza". Estas imágenes, junto con las grabaciones de cámaras de seguridad públicas y privadas, fueron fundamentales para que la División Cibercrimen pudiera reconstruir la secuencia de la pelea y orientar la pesquisa.

Tras el fallecimiento de Caravaca, personal de la División Delitos contra las Personas llevó a cabo tareas de localización para dar con el paradero del adolescente señalado como presunto autor. Una vez ubicado, fue trasladado ante el Juzgado de Niñez, Adolescencia y Familia Nº 4, que ordenó su alojamiento en el Centro Socioeducativo Juvenil Tres Horquetas, ubicado en la localidad de Colonia Benítez.

Hasta ese momento, el joven de 17 años había permanecido en libertad bajo medidas sustitutivas, mientras la víctima aún luchaba por su vida en el hospital. La investigación está a cargo del Equipo Fiscal N.º 3, encabezado por la fiscal Rosana Soto.

La gravedad de las lesiones de Caravaca quedó en evidencia desde el primer momento. Tras ser trasladado de urgencia al Hospital Perrando alrededor de la 1:55 de la madrugada del 8 de agosto, los médicos le diagnosticaron politraumatismos, pérdida de conocimiento y alteraciones del sensorio. Debido a la crítica situación, fue sometido a una craneotomía descompresiva, una cirugía de urgencia destinada a aliviar la presión intracraneal, y permaneció en terapia intensiva con asistencia respiratoria mecánica durante 81 días.

La causa continúa abierta y, con el traslado del menor ya dispuesto, la Justicia deberá ahora determinar las responsabilidades penales completas en torno al hecho que terminó con la vida de Lucas Caravaca.