Una pregunta sobre el destino de los fondos de una colecta solidaria desató un fuerte enfrentamiento entre Santiago Maratea y Josefina “China” Ansa durante una grabación de PH, Podemos hablar. El cruce se prolongó durante varios minutos y obligó a la producción a detener el programa durante veinte minutos para intentar bajar la tensión.
El punto de conflicto fue una campaña que Maratea impulsó en febrero de este año para ayudar a un refugio de perros. A través de esa iniciativa consiguió recaudar 10 millones de pesos, aunque posteriormente surgieron cuestionamientos sobre la ejecución del proyecto. Una influencer había visitado el terreno y denunciado que no se habían realizado las construcciones previstas. Sin embargo, el refugio no estaba proyectado para ese espacio, sino para un lote contiguo, y la propietaria del lugar había salido a explicar que la recaudación había cumplido con su finalidad.
Todo comenzó en el segmento “Frente a frente”, en el que dos invitados se hacen preguntas cruzadas. Ansa le propuso al influencer un cambio de roles: “Si se cambiaran de roles y vos fueras una de las personas que donó para la fundación, para el refugio, para lo que fuere, ¿qué le recriminarías a Santiago Maratea?”. Después de pensar unos segundos, Maratea respondió: “No se me ocurre, siempre se cumplieron todos los objetivos”.
Ante la insistencia de la periodista para que pensara en alguna sugerencia o reclamo, el influencer sostuvo que su respuesta sería de agradecimiento. Fue entonces cuando Ansa mencionó el caso puntual del refugio de perros, señalando que “quedó medio como inconcluso esa historia”. La mención cambió el tono de la conversación.
“¿Vos sos periodista, no?”, le preguntó Maratea. La periodista aclaró que solo estaba preguntando y que no lo estaba acusando de nada, pero el influencer quiso saber de qué modo había investigado el asunto y cuestionó la consulta de información periodística: “Averiguar a través de los mismos medios es casi un oxímoron, con lo que mienten los periodistas”. Ansa respondió que interpretaba esa reacción como una acusación, mientras que Maratea insistió en que su planteo apuntaba al modo en que se había abordado el caso.
El intercambio continuó con reproches sobre la profundidad de la investigación. Maratea sostuvo que la periodista desconocía aspectos centrales del caso y consideró que había llegado al programa con una versión incompleta de los hechos. También recordó que había encabezado más de 30 campañas solidarias. “China, ¿cómo carajo querés que me lo tome? Estás hablando de algo que hice con buena fe y traés lo único que se dice que accioné mal. Es como si yo viniese y diga ‘tu marido es misógino’. Va a ser incómodo porque parto de una base que no fue”, expresó.
Ansa intentó aclarar que no buscaba generar una confrontación, pero Maratea insistió en que la consulta daba por válida una acusación que, según él, era falsa: “Yo me lo tomo mal porque de lo que se habla con ese tema que querés tratar es que yo supuestamente le robé a una persona y eso no pasó. De esa colecta se habló por esa acusación y vos no lo averiguaste bien. Por eso me trajiste esa colecta y no otras. Hice más de 30 colectas”.
El episodio, ocurrido durante la grabación del jueves, trascendió antes de salir al aire y generó gran repercusión. Según los relatos difundidos en el programa Intrusos, la discusión incluyó gritos y un momento de gran angustia: Ansa se quebró, lloró y habría pedido retirarse del programa, aunque finalmente la convencieron de quedarse. El conductor Andy Kusnetzoff intervino para intentar destrabar la situación y mediar entre ambos.
La producción del ciclo debió suspender la grabación durante veinte minutos para enfriar los ánimos, aunque, según testigos, al retomarse la grabación las caras largas continuaron. El episodio salió al aire finalmente el sábado por la noche, mostrando el tenso ida y vuelta que había trascendido días antes.