Estados Unidos suspendió las citas para solicitar visas de inmigrantes en sus embajadas y consulados de todo el mundo, en el marco de una nueva etapa de endurecimiento de su política migratoria. El Departamento de Estado confirmó la medida y explicó que está vinculada con una capacitación global destinada a reforzar los criterios de evaluación de los solicitantes.
El organismo no precisó cuánto durará la suspensión, pero señaló que la formación busca que los funcionarios consulares puedan identificar con mayor rigurosidad a quienes podrían depender de prestaciones públicas en Estados Unidos. También pretende unificar y profundizar los procedimientos utilizados para analizar las solicitudes.
La medida ya provocó la reprogramación de entrevistas. Según informó Financial Times, algunos solicitantes recibieron correos electrónicos en los que se les comunicó que sus turnos habían sido cancelados y que recibirán nuevas fechas cuando se reactive el sistema.
La decisión se conoce después de que el Departamento de Estado anunciara que revocará visas de negocios y turismo de extranjeros que ingresaron a Estados Unidos como visitantes y posteriormente solicitaron asilo. El portavoz Tommy Pigott sostuvo que obtener una visa con el propósito de pedir asilo constituye fraude y, por lo tanto, puede derivar en la cancelación del permiso. La Casa Blanca afirmó que la medida podría alcanzar hasta 200.000 visas.
El endurecimiento de los controles migratorios alcanza también a quienes buscan ingresar legalmente al país. Durante el segundo mandato de Trump, el Gobierno avanzó con la revocación de visas y permisos de residencia, mayores restricciones para determinados trabajadores extranjeros y medidas contra personas a las que considera una posible carga para el sistema de prestaciones públicas.
La política migratoria de la administración Trump también enfrenta cuestionamientos judiciales. Recientemente, un juez estadounidense anuló una medida que había suspendido la emisión de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países, al considerar que el secretario de Estado, Marco Rubio, había excedido sus atribuciones. Organizaciones de derechos humanos, por su parte, denunciaron que las nuevas restricciones pueden afectar el debido proceso y fomentar prácticas discriminatorias.