La inauguración de la primera etapa del plan de ampliación del Aeropuerto Internacional “Martín Miguel de Güemes” marcó un hito para el turismo del Norte argentino. La obra requirió una inversión de US$ 70 millones y fue presentada por el gobernador Gustavo Sáenz, el CEO de Aeropuertos Argentina, Daniel Ketchibachian, y la ministra de Turismo de Salta, Manuela Arancibia.
Fabián Moncada, presidente de la Asociación Argentina de Organizadores y Proveedores de Exposiciones, Congresos, Eventos y Burós de Convenciones (AOCA), fue uno de los invitados especiales al acto. En diálogo con la prensa, destacó el valor estratégico de la nueva terminal: “Una terminal así es una puerta de entrada. Es lo que venimos pidiendo desde AOCA: infraestructura básica y de servicios con sentido federal, para que los destinos alternativos puedan crecer”.
Moncada subrayó además el impacto que este tipo de obras tiene en la industria de eventos y en la economía local. “Compartir la nueva terminal de Salta nos dio una doble satisfacción, porque en la conducción actual de AOCA el 70% no somos de Buenos Aires. Sabemos lo que cuesta hacer crecer un destino lejos del centro, y por eso queremos que los emergentes sean sedes realmente competitivas”, afirmó.
El titular de AOCA planteó los desafíos que aún quedan por delante: “Hay lugares con capacidad real que hoy no aparecen en ningún mapa de la industria de eventos. Ponerlos ahí tiene un impacto enorme en la economía local. Para lograrlo hacen falta cuatro cosas: burós profesionales con financiamiento sostenible, conectividad aérea, hoteles de calidad y una estrategia de nicho”.
Y cerró con una mirada práctica sobre el potencial de los destinos emergentes: “No todos los destinos pueden competir por un congreso de 2.000 personas, y no hace falta. El 60% de los eventos internacionales reúne a menos de 500 asistentes. Ahí está la oportunidad para los destinos que están creciendo, y ahí vamos a trabajar: junto al sector que nuclea la industria de eventos, junto a cada buró y a cada destino”.
Con esta obra, Salta refuerza su posición como uno de los principales polos turísticos del Norte argentino y busca captar un segmento de alto valor como el turismo de reuniones, que genera un impacto económico significativo en hotelería, gastronomía y servicios.