La Confederación General del Trabajo (CGT) marcha este jueves 8 de octubre al mediodía frente a la Secretaría de Industria, en el microcentro porteño, para denunciar la crisis profunda del sector manufacturero y la caída del empleo bajo el gobierno de Javier Milei. La movilización se realiza sin la convocatoria a un paro general, en el marco de un plan de lucha que la central obrera profundiza durante octubre.
La protesta, que se concentra desde las 15:30 en Diagonal Sur y Perú, tiene como consigna central “Las Malvinas son argentinas, la industria nacional también”, y se enmarca en un reclamo por “producción, empleo y desarrollo”. El triunvirato que conduce la CGT —integrado por Jorge Sola (Seguros), Octavio Argüello (Camioneros) y Cristian Jerónimo (Vidrio)— sostiene que la industria no es solo producción, sino también “trabajo, soberanía y futuro”.
La marcha no cuenta con la adhesión de las dos CTA (Autónoma y de Trabajadores) ni de los movimientos sociales, que avanzan por su cuenta hacia un paro general propio a fines de octubre. La central que conduce la CGT posterga así el quinto paro general contra la administración de Milei, aunque no lo descarta antes de fin de año.
Las cifras de la crisis
En la previa de la movilización, la CGT difundió un informe con datos contundentes sobre el deterioro económico. Según el documento, desde diciembre de 2023 se perdieron 31.342 empresas y 434.126 puestos de trabajo registrados en todo el país. El relevamiento, que abarca desde noviembre de 2023 hasta junio de 2026, da cuenta de una caída del 6,1% del total de compañías registradas.
A esas cifras se suma el retroceso de la actividad fabril: la industria manufacturera cayó un 5,7% interanual en agosto de 2026 y acumuló una contracción del 3% en los primeros ocho meses del año, según datos de la Unión Industrial Argentina (UIA). El sector se mantiene un 11% por debajo de los niveles de 2022 y 2023.
La CGT califica el modelo económico oficial como un “modelo de persianas bajas”, en alusión al cierre masivo de comercios y fábricas, y cruza tanto a Milei como al ministro de Economía, Luis Caputo, por las decisiones políticas que, según la central, profundizan la destrucción del aparato productivo.
Un plan de lucha en dos etapas
La movilización de hoy es la primera de las dos protestas que la CGT definió en su “mesa chica ampliada” realizada en la sede de la UOCRA, con la presencia de más de 30 gremios y dirigentes como Héctor Daer, Gerardo Martínez, Hugo Moyano, Omar Plaini y Julio Piumato.
La segunda fecha será el jueves 15 de octubre, cuando la central obrera adhiera a la Quinta Marcha Federal Universitaria, en un intento por consolidar un frente común con el sector educativo.
Andrés Rodríguez (UPCN) advirtió durante el anuncio sobre la delicada situación de las actividades productivas que emplean mayor mano de obra, y vinculó la caída del empleo fabril con el cierre de empresas en todo el territorio.
El paro general, en suspenso
La decisión de priorizar las movilizaciones por sobre la huelga general refleja la pulseada interna entre los sectores moderados y los más combativos de la central. Los “gordos” de la CGT lograron imponer su estrategia de demostración de fuerza en las calles antes de convocar a un quinto paro general contra Milei, que ya suma cuatro desde el inicio de su gestión.
El último paro general se realizó el 19 de febrero de 2026, y desde el 22 de julio la CGT y las dos CTA llevan adelante un plan de lucha que, hasta ahora, no había contemplado ninguna huelga general. La definición de un nuevo paro queda supeditada a la evolución del conflicto y a la respuesta del Gobierno a las demandas del sector industrial.