El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil ordenó este jueves la detención del exdiputado Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y hermano de Flávio Bolsonaro, candidato presidencial que disputará el balotaje frente a Lula da Silva.
La decisión fue adoptada por el magistrado Alexandre de Moraes, del STF, después de que fueran rechazados los últimos recursos presentados por la defensa. El fallo quedó firme y sin posibilidad de nuevas apelaciones dentro de la causa. En consecuencia, el tribunal dispuso incluir al exdiputado en la lista de personas con órdenes de prisión pendientes y cancelar todos sus pasaportes.
Eduardo Bolsonaro fue condenado por coacción a la Justicia, a raíz de gestiones y presiones ejercidas desde Estados Unidos contra las instituciones judiciales brasileñas. La causa se relaciona con sus acciones para influir en el proceso judicial que involucraba a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por su participación en una trama golpista.
La pena contra Eduardo deberá cumplirse inicialmente bajo un régimen semiabierto. Sin embargo, el exlegislador se encuentra en Estados Unidos, país al que se trasladó el año pasado y desde donde sostiene que es víctima de persecución política y judicial. Por esa razón, la ejecución efectiva de la condena dependerá de las circunstancias de su situación fuera de Brasil.
Además de esta sentencia, en septiembre recibió otra condena de un año de prisión por difamar a la diputada brasileña Tabata Amaral. También perdió su puesto en la Policía Federal por abandono de sus funciones.
La decisión judicial se conoce en un momento de fuerte tensión política en Brasil, en plena campaña electoral. Su hermano, Flávio Bolsonaro, se prepara para disputar el balotaje presidencial del 25 de octubre frente al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.
El caso vuelve a colocar a la familia Bolsonaro en el centro de la escena política y judicial brasileña, con consecuencias que podrían extenderse al escenario electoral y al debate sobre las relaciones entre el poder político y la Justicia.
Tras conocerse la decisión judicial, Eduardo Bolsonaro reaccionó con dureza en sus redes sociales y acusó a Alexandre de Moraes de intentar interferir en el proceso electoral. "Incluso después del claro mensaje de 'basta' expresado en las urnas, Alexandre de Moraes vuelve a sumir al país en el caos con una decisión arbitraria, inoportuna e inútil", escribió.
El exdiputado aseguró que Estados Unidos ya dejó en claro que no acatará ese tipo de resoluciones, a las que calificó de "delirantes", y denunció que la medida solo busca "avivar innecesariamente las tensiones" en plena campaña. Además, expresó su confianza en que el 25 de octubre los brasileños elegirán a su hermano Flávio, quien, según afirmó, junto con el nuevo Congreso, "restablecerá la normalidad en Brasil".