La Unión Industrial Argentina (UIA) se reúne este martes a las 10 de la mañana con el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, en el Palacio de Hacienda, en medio de la preocupación del sector por la caída de las ventas, el empleo y el incremento de los costos que afectan la competitividad de las empresas. El encuentro tiene como eje una serie de propuestas destinadas a recuperar la actividad productiva, facilitar el acceso al crédito y aliviar la situación financiera de las compañías, con especial atención en las pequeñas y medianas empresas.

La reunión se produce después de los contrapuntos públicos alrededor del Día de la Industria y busca recomponer el vínculo entre la entidad fabril y el equipo económico, luego de que el ministro de Economía, Luis Caputo, considerara que los que proponen políticas industriales "son tarados". El presidente de la UIA, Martín Rappallini, encabeza la delegación empresaria.

La caída de la actividad

El contexto es complejo. La producción industrial cayó 4,9% interanual en julio, según datos del INDEC. De los 16 sectores que integran el Índice de Producción Industrial (IPI), 12 registraron bajas frente a julio de 2025 y 15 cayeron contra el mes anterior. La refinación de petróleo fue la única actividad que mostró una mejora mensual.

El sector acumula una contracción del 2,2% en el primer semestre y perdió 52.000 empleos directos en el último año. La industria opera al 53,6% de su capacidad instalada, con desempeños desiguales entre sectores.

Los reclamos de la UIA

Los planteos forman parte de una agenda que la UIA viene impulsando en las últimas semanas. El 15 de septiembre, durante una reunión de su Junta Directiva, la entidad analizó la situación de los diferentes sectores y posteriormente presentó ante la Subsecretaría PyME un documento con medidas para reducir la presión financiera y fiscal.

Entre las propuestas se encuentra la suspensión de embargos fiscales durante 180 días, la posibilidad de migrar entre planes de pago, una reducción de la tasa de financiación de ARCA para las pymes y el diferimiento por seis meses de los vencimientos de IVA correspondientes a actividades estacionales. La entidad también planteó medidas sobre los costos laborales, entre ellas la eliminación de cargas sociales y la postergación de contribuciones patronales para las economías regionales. A esto sumó el pedido de acelerar las devoluciones de saldos a favor correspondientes a impuestos nacionales.

La UIA también busca reducir la carga impositiva que impacta sobre el financiamiento productivo y eliminar los tributos aplicados a las operaciones destinadas a refinanciar pasivos. De acuerdo con estimaciones de la entidad, impuestos como IVA, Ingresos Brutos, Sellos y tasas municipales agregan, en promedio, más de un 18% al costo financiero del crédito destinado a la producción.

Preocupación por las tarifas energéticas

Otro de los puntos centrales de la agenda industrial es el costo de la energía. Según advirtió la UIA, los Grandes Usuarios de la Distribuidora (GUDI) recibieron facturas con aumentos de entre 90% y 100% en el costo básico, lo que en algunos casos significó duplicar el monto respecto del mes anterior y casi triplicarlo en comparación con dos meses atrás.

Frente a este escenario, los industriales proponen implementar un esquema de cuotas para afrontar las facturas y prorratear los vencimientos. También destacaron iniciativas desarrolladas en Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba para financiar cargos estabilizados correspondientes al Mercado Eléctrico Mayorista.

El rechazo a la restricción de cheques electrónicos

La UIA sumó a su agenda de reclamos el rechazo a la reciente normativa dictada por la Comisión Nacional de Valores (CNV) que estableció que los depósitos y retiros de dinero en cuentas comitentes radicadas en agentes de liquidación y compensación (ALyCs) deberán realizarse exclusivamente mediante transferencias bancarias, eliminando la posibilidad de operar con cheques electrónicos (echeq).

Esta modalidad permitía a diversas empresas, con amplia presencia de pymes, transaccionar en el mercado de capitales sin afrontar el impuesto a los débitos y créditos bancarios en determinadas operaciones. Si bien la CNV argumentó que la medida busca garantizar la disponibilidad inmediata de fondos y reducir los rechazos de cheques, en el mercado financiero la disposición se asoció a la caída en la recaudación del impuesto al cheque.

La voz de los industriales

El presidente de la UIA, Martín Rappallini, volvió a poner el foco días atrás en la necesidad de recuperar la actividad y mejorar las condiciones para producir. Durante la 22ª Jornada de la Industria de la Unión Industrial de Entre Ríos, realizada en Paraná, sostuvo que el crecimiento resulta necesario para consolidar la estabilización económica y remarcó que para conseguirlo será clave avanzar sobre la competitividad.

"Tenemos que crecer para consolidar la estabilización, pero para crecer tenemos que trabajar fuertemente sobre la competitividad", dijo Rappallini. El líder de la UIA volvió a proponer "un puente" para que las empresas industriales, especialmente las pymes, puedan atravesar este momento.

La expectativa

A pesar de los desencuentros recientes, la entidad empresarial celebró públicamente la convocatoria a las "Rondas de Negocios RIGI", anunciadas por el Ministerio de Economía para vincular proyectos de grandes inversiones con proveedores locales de bienes y servicios.

En ese contexto, la reunión de este martes abrirá una nueva instancia de negociación entre la principal entidad fabril del país y el equipo económico nacional. La expectativa estará puesta en las respuestas a los reclamos vinculados con impuestos, crédito, energía y financiamiento, en momentos en que distintos sectores industriales continúan atravesando dificultades para recuperar sus niveles de actividad.