Boca Juniors rescató un empate 2-2 ante Instituto en el estadio Mario Alberto Kempes y sostuvo su invicto de 16 partidos, en un duelo clave por la fecha 12 de la Zona A del Torneo Clausura. El Xeneize, con equipo alternativo por la rotación pensando en la semifinal de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama, reaccionó dos veces ante el puntero, pero la preocupación se la llevó la salida lesionada de Leandro Paredes.
El partido, disputado este viernes por la noche en Córdoba, terminó con sabor agridulce para el equipo de Rodolfo Arruabarrena. Por un lado, la igualdad le sirve para seguir prendido en la pelea por la cima y mantener la racha. Por otro, encendió todas las alarmas por su capitán.
La Gloria golpeó primero a los 14 minutos del primer tiempo con el gol de Fernando Alarcón, que capitalizó una pelota bajada en un tiro libre y abrió el marcador 1-0. Boca respondió rápido. A los 23 minutos, Enner Valencia puso el 1-1 aprovechando un grosero error del arquero Marcos Ledesma, a quien se le escapó la pelota tras chocar con sus compañeros. Fue el primer gol del ecuatoriano en la noche cordobesa.
En el inicio del complemento, Instituto volvió a ponerse en ventaja. A los 48 minutos, Jonatan Galván anotó el 2-1 tras un córner, en una jugada de rebote que tuvo asistencia de Leonel Mosevich. La pelota parada fue la llave de los dos tantos del local.
La reacción xeneize llegó de inmediato con los cambios. Arruabarrena mandó a la cancha a Leandro Paredes a los 54' y a Miguel Merentiel a los 55'. Y en la primera que tocó, la Bestia no falló: a los 56 minutos, Miguel Merentiel marcó el 2-2 definitivo con asistencia de Lautaro Blanco, con un pase magistral por izquierda.
El dato más preocupante de la noche fue la lesión del capitán. Paredes había ingresado a los 10' del segundo tiempo por Milton Delgado dentro del plan de rotación para preservarlo para la serie contra Vasco, pero apenas 15 minutos después pidió el cambio y se retiró a los 71'. "Me tiró", se le leyó en los labios mientras era asistido por el cuerpo médico. Se sentó en el banco con hielo en la zona posterior y gestos de fastidio, y luego fue llevado al vestuario.
En Boca temen un desgarro que lo dejaría al menos 14 días afuera, lo que lo pondría en duda para la ida de las semifinales de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama este martes en La Bombonera. Mañana, ya en Buenos Aires, será sometido a estudios para conocer la gravedad.
Con el empate, Instituto sigue líder de su zona y Boca, que jugó con equipo mixto, extiende su invicto y suma un punto vital de visitante antes de enfocarse de lleno en la Copa.
Boca rescató un empate 2-2 ante Instituto y sostuvo el invicto, pero la lesión de Paredes encendió las alarmas