El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a revisar a la baja sus expectativas sobre la economía argentina. En su edición de octubre del informe Perspectivas de la Economía Mundial (World Economic Outlook, WEO), difundido durante las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial en Bangkok, Tailandia, el organismo redujo del 3,5% al 2,1% su pronóstico de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) para 2026. La actualización representa un recorte de 1,4 puntos porcentuales respecto de las estimaciones de abril y julio.

La modificación forma parte de una serie de ajustes realizados por el organismo durante el último año, en los que las expectativas sobre el desempeño económico del país fueron disminuyendo progresivamente. En octubre de 2025, el FMI proyectaba que Argentina crecería un 4% durante 2026. Sin embargo, en abril de este año redujo esa previsión al 3,5%, porcentaje que mantuvo en su actualización de julio. Finalmente, en octubre volvió a corregir sus cálculos y ubicó el crecimiento esperado en apenas un 2,1%. De esta manera, en un año el organismo redujo en 1,9 puntos porcentuales su expectativa de crecimiento para Argentina, lo que evidencia un cambio significativo en sus previsiones sobre la evolución de la actividad económica.

Inflación al alza y desempleo moderado

El informe también incluye un ajuste al alza en la previsión de inflación. El FMI elevó del 30,4% al 32,5% su estimación de inflación promedio anual para 2026. Pese al ajuste, el índice de precios al consumidor se mantendrá sensiblemente por debajo de la suba del 41,9% registrada en 2025. Para 2027, el organismo proyecta que la inflación continuará su proceso de desaceleración hasta alcanzar un 21,2%.

En el mercado laboral, el FMI vaticina una tasa de desempleo del 7,6% en 2026 —un ligero aumento en comparación con el 7,4% del año pasado—, que posteriormente descenderá al 7,1% en 2027. En relación con la balanza por cuenta corriente, tras registrar un saldo negativo equivalente al 1,1% del PBI en 2025, la Argentina pasará a terreno positivo con un superávit del 0,6% tanto este año como el próximo.

Las razones del recorte

Durante la presentación del informe, Petya Koeva Brooks, subdirectora del Departamento de Investigación del FMI, explicó que la revisión responde a un desempeño económico más débil de lo previsto. La funcionaria señaló que el organismo observó "la actividad más débil que ya hemos observado hasta el tercer trimestre de este año" y atribuyó el deterioro a factores como la caída del consumo y la inversión.

El recorte para la Argentina no responde a una baja uniforme de las previsiones globales: mientras el FMI mantuvo sin cambios su cálculo para la economía mundial en 3,1% y mejoró el de varios países, redujo 1,4 puntos su estimación para el PBI argentino en 2026. Tampoco la región comparte la suerte de la Argentina. En América Latina y el Caribe, el FMI mantuvo en 2,3% su proyección de crecimiento para 2026. La Argentina quedó entre los casos con mayores revisiones negativas, junto con Chile (-1,8 puntos) y Uruguay (-0,5). En cambio, el organismo elevó sus estimaciones para Venezuela, Brasil, Paraguay, Bolivia, Ecuador y Perú.

La lectura del Gobierno

Horas antes de conocerse el informe, el presidente Javier Milei descartó que el país atraviese una recesión. Si bien reconoció que se acumularon dos trimestres consecutivos de caída, aseguró que se trata de una disminución poco relevante: "No es lo mismo caer 10% que menos de 1%". En una entrevista con Radio Mitre, el Presidente se mostró optimista por el futuro de la actividad económica, incluyendo el 2027. "Vamos a completar cuatro años seguidos de crecimiento, acumulando más de 16%, algo que no sucedía hace décadas".

En relación con un crecimiento menor al estimado para 2026, Milei lo atribuyó sobre todo a factores externos y en menor medida a locales. "La suba del precio del petróleo provocó que la economía global crezca menos. Pero además obligó a los bancos centrales a subir las tasas de interés, que están en sus mayores niveles en más de 20 años", señaló. La lectura del Gobierno es que la combinación de un contexto internacional desfavorable y el temor de los inversores a un regreso del populismo impactaron en las cifras previstas para 2026. "Aun así vamos a ser el país de la región que más crece", sostuvo el Presidente.

Un contexto de revisiones sucesivas

La nueva estimación del FMI plantea un escenario de menor dinamismo para la economía argentina durante 2026, con una expansión que quedaría por debajo de los niveles proyectados inicialmente. Si bien el organismo todavía prevé un crecimiento del PBI, la magnitud de la corrección muestra que las expectativas económicas se deterioraron respecto de los cálculos anteriores.

El recorte también adquiere relevancia para las empresas, los inversores y los distintos sectores productivos, debido a que las proyecciones del Fondo constituyen una referencia internacional para evaluar las perspectivas económicas del país. En este contexto, una expansión más limitada podría traducirse en mayores dificultades para consolidar la recuperación de sectores que dependen del consumo interno, la inversión y la demanda de bienes y servicios.

Crecimiento e impacto en los hogares

Aunque la nueva proyección mantiene un resultado positivo para la actividad económica, un aumento del PBI no garantiza necesariamente una mejora inmediata en el poder adquisitivo, los salarios o el empleo. La evolución de estos indicadores dependerá también del comportamiento de la inflación, los ingresos reales, la inversión y la capacidad de los distintos sectores para generar puestos de trabajo. Por eso, el crecimiento previsto del 2,1% deberá analizarse junto con otros indicadores que permitan determinar si la expansión de la economía se refleja efectivamente en una mejora de las condiciones de vida de la población.

La nueva revisión del FMI se suma así a las señales de moderación de las expectativas económicas para Argentina y deja un panorama de crecimiento más acotado para el cierre de 2026, en comparación con las previsiones que el propio organismo sostenía meses atrás.