La mora de los hogares bajó levemente en agosto, pero siguió en aumento entre las entidades no financieras, que concentran una parte significativa del crédito al consumo. La deuda de los hogares comenzó a mostrar en agosto señales dispares según el tipo de entidad financiera. Mientras el nivel de morosidad registró una leve mejora en los bancos tradicionales, los atrasos continuaron aumentando entre las billeteras virtuales, fintech y otras entidades no financieras. Dos estimaciones privadas elaboradas a partir de datos del Banco Central coincidieron en señalar una pequeña reducción de la mora en tarjetas de crédito y préstamos personales. En agosto, el indicador se ubicó en 12,8%, frente al 12,9% registrado durante julio. El dato fue relevado por las consultoras Analytica y 1816.
Según Analytica, "La cartera de crédito de las familias creció 0,1% mensual en términos reales. Mientras el saldo irregular se contrajo 1,1%, siendo la primera reducción en más de dos años". Si se consideran en conjunto los bancos tradicionales y el resto de las entidades que otorgan financiamiento, la morosidad de las familias alcanzó el 18,5% en agosto, lo que representa una disminución de 0,4 puntos porcentuales respecto del mes anterior, de acuerdo con Analytica. La medición también muestra que el 27,3% de las personas tiene al menos una deuda en situación de morosidad. En total, son 5,72 millones de personas.
Sin embargo, la evolución no fue uniforme dentro del sistema financiero. El análisis de 1816 indicó que la irregularidad aumentó durante agosto en 17 de las 30 principales entidades financieras, tomando como referencia el volumen de crédito otorgado a las familias. De esta manera, la reducción del indicador general todavía no se trasladó de manera extendida al conjunto de las entidades.
Diferencias entre bancos y entidades no financieras
Durante agosto también se profundizó una diferencia entre los dos segmentos que concentran el financiamiento a los hogares. Mientras la morosidad permaneció estable en los bancos, volvió a crecer entre las entidades no financieras autorizadas a otorgar créditos. En este segundo grupo se encuentran billeteras virtuales, fintech, cooperativas y cadenas comerciales que ofrecen financiación para consumo. Según los cálculos de 1816, la morosidad de las familias en estas entidades llegó al 33,9% durante agosto. El indicador acumula así 21 meses consecutivos de aumentos.
1816 destacó que "esta diferencia es relevante porque las entidades no financieras representan una parte significativa del financiamiento de los hogares: explican el 17% del crédito a familias si se considera el sistema en su conjunto". En tanto, la morosidad del sector privado no financiero en su conjunto permaneció en 7,7% durante agosto. Dentro de ese resultado, la evolución fue diferente entre hogares y empresas. Mientras la mora de las familias presentó una baja, la correspondiente a las empresas pasó de 3,6% a 3,8%. Ese nivel implica una estabilización luego del deterioro registrado desde fines de 2024, cuando la morosidad total se ubicaba en 1,5%.
Refinanciaciones
Otro de los datos que podría incidir sobre la evolución de la morosidad durante los próximos meses es el aumento de las refinanciaciones. Se trata de acuerdos mediante los cuales los deudores y las entidades prestamistas modifican las condiciones de una deuda, ya sea mediante una extensión de los plazos o una reducción de las tasas, con el objetivo de retomar los pagos. En agosto, el saldo correspondiente a créditos refinanciados representó el 3,8% del financiamiento total de las familias, el nivel más elevado hasta el momento. En términos nominales, los hogares ya habían refinanciado deudas por más de $2,7 billones. De acuerdo con 1816, este fenómeno "debería contribuir a que haya un descenso de los ratios en los próximos meses". La consultora explicó que existe un período establecido por la regulación del Banco Central para que quienes regularizan sus deudas puedan mejorar su clasificación y dejar de figurar como morosos.