En medio de la obra de saneamiento que el Municipio ejecuta para mejorar el escurrimiento hacia el Canal 16, los vecinos frentistas de Avenida San Martín, en el tramo que va desde Quijano hasta el canal, están con los nervios de punta. No es para menos: aseguran que personal de la obra les avisó que les van a retirar los tubos premoldeados que hoy les sirven como puente de ingreso a sus casas, para reemplazarlos por estructuras de madera.

La versión que les llegó es que el puente de hormigón premoldeado “solo va en boca calle” y que para los accesos domiciliarios corresponde puente de madera. Los frentistas rechazan de plano ese argumento. Explican que en ese sector la avenida se corta y el puente no funciona como un simple acceso peatonal, sino como una verdadera boca calle.

“Por acá doblan todos los días tractores, camiones, colectivos y máquinas de gran porte. Un puente de madera no soporta ese peso. Es un peligro de derrumbe y de accidente”, advirtieron.


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Para los vecinos, el tubo premoldeado es sinónimo de seguridad y durabilidad. Sostienen que es la única estructura apta para el intenso tránsito que soporta la avenida y que cambiarlo por madera sería un retroceso en una zona donde el peso de los vehículos es constante.

“Estamos a favor de la obra de saneamiento, la esperamos hace años. Pero queremos obras que mejoren, no que nos pongan en riesgo. Exigimos que se respeten los puentes premoldeados que ya tenemos”, reclamaron.

Los afectados aseguran tener fotos y videos que prueban el tránsito pesado en el lugar. Con ese material en mano, piden una inspección técnica de las autoridades antes de que se avance con el retiro de los tubos. La obra promete mejorar el escurrimiento, pero para los frentistas la discusión no es menor: está en juego la seguridad de quienes viven y transitan por la avenida. Hasta que no haya una respuesta técnica, dicen, no piensan permitir que les saquen los puentes.