La histórica Basílica de Luján será el escenario de la última actividad del papa León XIV en su visita a la Argentina. El Sumo Pontífice llegará al país el domingo 8 de noviembre y el miércoles 11 encabezará una misa multitudinaria frente al templo. Ante la magnitud del evento, las autoridades locales y provinciales han diseñado un operativo de seguridad y logística sin precedentes en la ciudad bonaerense.

El dispositivo contará con más de 11.000 efectivos policiales de distintas fuerzas de seguridad, complementados por 9.500 voluntarios que colaborarán en la organización y asistencia a los peregrinos. Para atender cualquier emergencia, se instalarán 52 postas sanitarias a lo largo de la "zona cero", con espacios específicos para la atención médica e incluso para la recepción de menores extraviados.

El hospital de Luján reprogramó consultas y operaciones para disponer de más personal durante la jornada, y se incorporarán cuatro hospitales móviles. Además, se habilitarán más de 600 baños, puestos de hidratación, sectores gastronómicos y una feria artesanal.

El epicentro de la celebración será la Plaza Belgrano, ubicada frente a la Basílica. Este espacio estará vallado y tendrá capacidad para 8.000 personas, que solo podrán ingresar mediante un código QR individual y la presentación del DNI. El intendente de Luján, Leonardo Boto, explicó que el código se eliminará una vez utilizado, por lo que quienes abandonen el predio no podrán volver a ingresar. Entre los invitados especiales habrá representantes de Cáritas, organizaciones vinculadas a la caridad, coros y autoridades políticas.

El miércoles 11, tras visitar la cárcel de Devoto, el papa León XIV viajará hacia Luján en una cápsula integrada por menos de diez combis. Su llegada está prevista para las 9:42 a la rotonda de la fuente, donde descenderá para subir al papamóvil. Desde allí recorrerá un corredor de siete metros de ancho, delimitado por vallas, hasta llegar a la Basílica.

La misa comenzará a las 10:00 y tendrá una duración estimada de poco más de una hora y media. El Papa permanecerá aproximadamente dos horas en la ciudad. Aunque su visita será breve, el intendente Boto estimó que desmontar toda la infraestructura y normalizar la ciudad demandará al menos una semana.

Las restricciones de circulación serán uno de los aspectos más críticos para quienes planeen viajar. Las autoridades confirmaron que el Acceso Oeste permanecerá completamente cerrado en ambas manos, desde la avenida General Paz hasta Luján, a partir de la medianoche del miércoles y hasta que el Papa se retire rumbo al aeropuerto.

Además, desde el lunes 9 estarán cortados los puentes Mendoza, Gogna y Mitre. El martes al mediodía comenzarán nuevas interrupciones en distintos accesos a la ciudad. Los vehículos, incluidos los micros, serán desviados hacia Open Door, desde donde habrá transporte gratuito para recorrer los cinco kilómetros restantes hasta la zona del encuentro.

La organización incluye alternativas para quienes lleguen desde otras localidades y provincias. El municipio informó que cuenta con unas 1.800 camas en hoteles y 286 viviendas o centros de jubilados que podrán recibir delegaciones escolares. También se prepara una vigilia para la noche del martes, con pantallas que permitirán seguir las actividades papales y un espectáculo musical del cantante Pereira. El intendente Boto recomendó llegar con anticipación para evitar inconvenientes por los cortes.

Con una convocatoria estimada en 1.700.000 personas, la visita del papa León XIV a Luján se perfila como uno de los eventos religiosos más convocantes de los últimos años en Argentina. El operativo desplegado refleja la magnitud de una jornada que combinará fe, logística de precisión y un esfuerzo coordinado sin precedentes entre las fuerzas de seguridad, el municipio y la Provincia.