El Gran Premio de México dejó para Franco Colapinto una de esas tardes que cuesta digerir: en la pista había logrado revertir una racha de cuatro abandonos consecutivos y había vuelto a la zona de puntos con una actuación sólida. Pero la alegría duró pocas horas. La Federación Internacional del Automóvil (FIA) revisó la telemetría y las cámaras a bordo, y determinó que el pilarense no había reducido lo suficiente la velocidad al atravesar un sector neutralizado con bandera amarilla simple.

La sanción fue contundente: 10 segundos de recargo sobre su tiempo final de carrera y un punto adicional en su superlicencia, con el que acumula cinco en el período de 12 meses. Con ese castigo, Colapinto cayó del octavo puesto que había conseguido en pista hasta el decimoquinto lugar del clasificador, perdiendo los puntos que había cosechado.

La infracción quedó encuadrada en el Artículo B1.8.4a del Reglamento de Fórmula 1, que exige a los pilotos reducir la velocidad y estar preparados para cambiar de dirección cuando hay banderas amarillas. Alpine intentó defender a su piloto: presentó datos de telemetría y evidencia fotográfica para demostrar que Colapinto había cumplido con las indicaciones de seguridad. Sin embargo, los comisarios analizaron la telemetría y la cámara a bordo y concluyeron que la reducción de velocidad no había sido suficiente para satisfacer los requisitos reglamentarios.

Tras conocerse la sanción, el argentino asumió la responsabilidad y se disculpó con el equipo. “Es un final muy amargo después de lo que había sido una buena sensación al volver a los puntos tras una racha de carreras en las que no pude terminar”, declaró. Y agregó: “Le pido disculpas a todos en el equipo por lo que pasó bajo la bandera amarilla. Aunque es difícil de entender, es mi error arriba del auto”.

Colapinto también valoró el trabajo de Alpine durante la carrera, más allá del desenlace administrativo: “Siento que fue una carrera muy bien ejecutada por el equipo en circunstancias difíciles, pero desafortunadamente, debido a una infracción, recibimos una penalización y perdimos los puntos que merecíamos”.

El golpe no fue solo para Colapinto. Su compañero de equipo, Pierre Gasly, también recibió una sanción posterior a la carrera: un stop and go convertible a tiempo por no aminorar la marcha en una zona con doble bandera amarilla. Gasly había terminado décimo, pero la penalización lo relegó al 17° puesto y sumó dos puntos en su superlicencia.

Con ambas sanciones, Alpine perdió los cinco puntos que había conseguido en pista cuatro de Colapinto y uno de Gasly y se fue de México con las manos vacías. La escudería francesa emitió un comunicado en el que calificó la situación como “una forma decepcionante de cerrar el fin de semana después de una carrera positiva”.

Más allá del resultado final, la actuación de Colapinto en el Hermanos Rodríguez había sido destacada. Partió desde el undécimo lugar y en la largada ganó cuatro posiciones, superando a Lando Norris y a su propio compañero Gasly. Sostuvo el ritmo durante los primeros giros y se mantuvo en la pelea por los puntos durante buena parte de la prueba. Su parada en boxes lo hizo retroceder al puesto 13, pero recuperó terreno y llegó a ubicarse noveno antes de que la carrera fuera interrumpida por el fuerte accidente de Valtteri Bottas.

Tras la reanudación, un incidente entre Oscar Piastri y Arvid Lindblad terminó con el abandono de ambos y provocó una nueva bandera amarilla. Fue precisamente en ese contexto donde se produjo la infracción que le costó caro a Colapinto. La sanción también benefició a otros pilotos: Isack Hadjar y Ryo Hirakawa ascendieron a la novena y décima posición, respectivamente, y se quedaron con los puntos que Alpine dejó escapar.

Para el piloto argentino, el balance es agridulce: la velocidad en pista estuvo, el resultado deportivo también, pero una infracción reglamentaria lo dejó sin la recompensa que había construido durante 71 vueltas.