Un ferry con 267 personas a bordo naufragó este domingo frente a las costas del norte de Chipre, poco después de partir del puerto de Kyrenia con destino a Tasucu, Turquía. El accidente dejó hasta el momento al menos ocho muertos y 17 personas permanecen desaparecidas.
La embarcación, identificada como Filo Jet, comenzó a hacer agua durante la travesía y emitió una señal de auxilio. Poco después, volcó y quedó completamente sumergida en una zona de aproximadamente 500 metros de profundidad.
Los equipos de emergencia desplegaron embarcaciones y helicópteros para asistir a los pasajeros. Más de 200 personas fueron rescatadas con vida y algunas de ellas fueron trasladadas a centros médicos para recibir atención.
Las autoridades establecieron un operativo de emergencia en el puerto de Kyrenia, mientras continúa la búsqueda de quienes todavía no fueron encontrados. Turquía también envió recursos especializados debido a la gran profundidad en la que se encuentra el barco.
El ferry realizaba un recorrido de unos 120 kilómetros entre Kyrenia y el puerto turco de Tasucu. La nave, un catamarán de alta velocidad de unos 40 metros de longitud, pertenece a la empresa turca Filo Denizcilik y navegaba bajo bandera de Turquía.
Por el momento, las autoridades no determinaron qué provocó el accidente. El presidente de la autoproclamada República Turca del Norte de Chipre, Tufan Erhürman, pidió evitar especulaciones mientras avanza la investigación.
El primer ministro Ünal Üstel informó que el capitán del ferry y siete integrantes de la tripulación fueron detenidos para ser interrogados en el marco de la investigación.
Según las autoridades, la embarcación había sido inspeccionada recientemente, por lo que ahora se busca determinar qué provocó la entrada de agua y el posterior hundimiento.
Las tareas de búsqueda involucran a la Guardia Costera, fuerzas de seguridad, helicópteros y embarcaciones privadas. Turquía además movilizó equipamiento preparado para trabajar a grandes profundidades.
El naufragio ocurrió en la zona norte de la isla, administrada por la autoproclamada República Turca del Norte de Chipre, un territorio reconocido internacionalmente solo por Turquía. La división política de la isla condicionó también la coordinación de las tareas de emergencia, aunque las autoridades de la República de Chipre ofrecieron asistencia.
Mientras continúa el operativo, las autoridades mantienen la búsqueda de las 17 personas que permanecen desaparecidas y trabajan para establecer las causas exactas de una de las mayores tragedias marítimas registradas recientemente en la zona.