La Cámara de Diputados de Chaco debatió este lunes el proyecto de desendeudamiento familiar impulsado por la oposición, que finalmente no logró la mayoría necesaria para su aprobación y volverá a comisión. La votación concluyó con 16 votos a favor de la permanencia en cartera y 14 votos para aprobarlo, sin abstenciones. El inicio del recuento había arrojado un empate de 15 a 15, que se definió con la corrección del voto de la diputada María Elena Rodríguez, quien advirtió que se había equivocado y rectificó su sufragio en forma negativa para el proyecto.
La iniciativa, impulsada por el diputado Nicolás Slimel del Bloque Justicialista, busca crear el Programa Provincial de Desendeudamiento Familiar y Personal. El proyecto contempla tasas fijas de hasta el 35%, plazos de al menos 24 meses y cuotas que no superen el 30% de los ingresos familiares.La propuesta está destinada a unificar compromisos por tarjetas de crédito, préstamos personales y adelantos de haberes en una sola cuota accesible, y contempla un esquema de protección especial para personas con discapacidad o familias que tengan integrantes con discapacidad a cargo, con tasas máximas del 25% y plazos mínimos de 36 meses.
El debate
Durante la sesión, el diputado Santiago Pérez Pons detalló los niveles de deudas y acusó que el Estado "no regula los límites de las tasas de interés que se permiten cobrar los bancos y las fintech", a las que calificó de usurarias. Señaló que la provincia cuenta con la herramienta del Nuevo Banco del Chaco para facilitar reprogramaciones para las familias "que ya no aguantan" y para regular lo que pasa por fuera de las entidades bancarias. Pidió que la provincia use el poder de policía para frenar "a los que se aprovechan y hacen negocio con la desesperación de la gente", y explicó el uso del registro de alerta temprana para que el Estado regule antes de llegar a situaciones extremas: "No es para que la gente no pague sino para que la gente tenga mejores condiciones para cumplir con eso".
Por su lado, el diputado Luciano Moser remarcó que "son 173.000 deudores los que suma Chaco entre bancos, fintech y algunos con ambos sectores", y comparó la situación con los aumentos del 1.000% en las tarifas de energía y agua. Explicó que el proyecto busca tasas más accesibles porque "la segunda consolidación que se emitió no sirve para que la gente alcance a pagar sus obligaciones".
La diputada Laura Fogar pidió la unificación del despacho de todos los proyectos que coinciden sobre esta situación: "Detrás de cada deuda hay una familia que sufre y tenemos que hacer que cada familia recupere su capacidad de cumplir esas obligaciones".La diputada Zulema Wanneson dijo que es indispensable tener las estadísticas de entidades financieras, del Nuevo Banco del Chaco y del Banco Central para poder avanzar sobre una solución "que no termine siendo inconstitucional". "Si no se tiene un dato exacto sobre el endeudamiento, no podemos saber realmente qué podemos legislar. Sin esos informes puede traer severas consecuencias", explicó, y advirtió que un diagnóstico de emergencia financiera podría dar pie a que los bancos pidan la inconstitucionalidad de la ley por involucrarse en acuerdos ya realizados.
El diputado Iván Gyöker consideró que el proyecto tiene "serios problemas técnicos, por ejemplo la fuente de financiamiento de los costos que supone", y mencionó la ley federal de tarjetas de crédito que "tiene jurisdicción por sobre una ley que pueda surgir".
Tensión en el recinto
El debate también estuvo marcado por un tenso intercambio entre los diputados Carlos Salom y Luciano Moser. Mientras exponía sobre el proyecto, Salom cuestionó el tratamiento de iniciativas similares a nivel nacional y sostuvo: "Percibo una logística política en el orden nacional y también aquí provincial siguiendo los mismos lineamientos". Señaló que "ha ingresado en el parlamento nacional 53 proyectos de desendeudamiento y alivio fiscal y llamativamente 51 son del sector del kirchnerismo", y vinculó ese escenario con la representación chaqueña en el Senado. Fue en ese momento cuando se produjo el cruce: "Señor sería respetuoso de callarse la boca", le manifestó Salom a Moser. La presidenta de la Legislatura, Carmen Delgado, intervino para pedir orden.
Tras el voto de mantenimiento en cartera, los diputados pidieron un cuarto intermedio para definir el despacho de la ley de concesiones, proyecto enviado por el Ejecutivo a la Cámara.