La Municipalidad de Resistencia, a través de las áreas de Tránsito y Ruidos, realizó este fin de semana un operativo de control vehicular junto con la Policía Caminera, con el objetivo de reforzar la seguridad vial y prevenir siniestros en la vía pública.
Durante el procedimiento se registraron 14 casos positivos de alcoholemia y se removieron 23 motocicletas y 9 automóviles, en el marco de las tareas de fiscalización y control.
Desde los organismos intervinientes remarcaron la importancia de conducir con responsabilidad, respetar las normas de tránsito y no consumir alcohol antes de manejar. En ese sentido, insistieron en que la prevención salva vidas: si se consume alcohol, no se debe conducir. Como alternativas, recomendaron elegir un conductor designado o utilizar un medio de transporte seguro para regresar.