Un amplio operativo policial y municipal sorprendió esta mañana a los vecinos de Avenida San Martín desde el 3600 al 3900, en Resistencia. Desde las 7, la zona amaneció con más de cinco patrulleros, efectivos de la Policía Montada y un camión de bomberos, con matafuegos dispuestos sobre la calle. También se hizo presente la Municipalidad de Resistencia, con el subsecretario Sergio Vich al frente, acompañado por una comitiva municipal y personal de prensa.
Según relataron los vecinos, el despliegue estaba orientado a dispersar a quienes se oponen al supuesto trabajo de saneamiento que ejecuta la empresa Bernal Construcciones, que lleva más de diez días trabajando en el lugar. Los vecinos sostienen que la empresa viene trabajando con normalidad desde el primer día y que el único que dialoga con ellos es el arquitecto de la obra, identificado como Sebastián.
La versión de los vecinos contrasta con lo que, según ellos, manifestó el comisario a cargo del operativo: que los vecinos no dejaban trabajar a la empresa. “Nosotros nunca impedimos la labor. La empresa trabaja desde el día uno y el único que habla con nosotros es el arquitecto Sebastián”, señalaron.

Además, El comisario a cargo del operativo habló con nuestro medio y nos comunico que la orden seria: Que el que se oponga al trabajo de la empresa será llevado directo a la comisaría.
Ante el llamado de los vecinos, se presentó la concejal Lucila Massin, quien sí dialogó con ellos y, tras controlar la obra que está por finalizar, advirtió que no estaría bien realizada. La concejal anticipó que pedirá un informe a la Municipalidad de Resistencia sobre qué proyecto de obra debía ejecutarse, ya que los vecinos, además de reclamar que el municipio nunca se acercó, señalan que tampoco atienden los teléfonos.
El conflicto no es nuevo. Los vecinos afirman que el municipio nunca se reunió con ellos para explicar el alcance de la obra. Sostienen que bajo el argumento de “saneamiento, limpieza y ancho de zanja” se esconde una apertura de la Avenida San Martín. También denuncian el reemplazo de puentes de premoldeados por puentes construidos con postes de madera.
De acuerdo con los operarios, el trabajo de la empresa era solo saneamiento y no la apertura de la avenida. Esa apertura, afirman los vecinos, sería un objetivo municipal que se habría mantenido encubierto y sin consulta a la comunidad.
Los vecinos también advirtieron sobre las condiciones de seguridad de la zona. Indicaron que no cuenta con iluminación y que se ha convertido en una “boca de lobo” constante. Temen que, tras la apertura de la calle, la situación sea peor.
El operativo generó sorpresa y rechazo entre los vecinos, que continúan en estado de disconformidad y reclaman ser escuchados antes de que avance cualquier modificación en el barrio. Hasta el cierre de esta nota, no se había difundido un comunicado oficial de la Municipalidad de Resistencia ni de la empresa sobre los reclamos vecinales.