El peronismo argentino comenzó a mirar con atención la experiencia que permitió a Luiz Inácio Lula da Silva regresar a la presidencia de Brasil. Este lunes, Cristina Kirchner y Sergio Massa recibieron por separado a tres integrantes del equipo de campaña del mandatario brasileño, en una serie de encuentros orientados a intercambiar experiencias y analizar alternativas para enfrentar electoralmente a Javier Milei de cara a 2027. Los protagonistas fueron André Janones, Chico Kertész y Rafael Marroquim, tres asesores con trayectoria en comunicación política, estrategias digitales y movilización de votantes.
La secuencia de reuniones tuvo un orden preciso. Primero, los brasileños mantuvieron un encuentro de dos horas con Sergio Massa en sus oficinas de la avenida del Libertador. Allí, el excandidato presidencial escuchó atentamente la experiencia electoral brasileña, tomó nota y explicó cómo avanza la construcción de un frente nacional contra Milei, con la unidad opositora como uno de los principales objetivos. Luego, la delegación se trasladó al departamento de San José 1111, donde Cristina Kirchner cumple prisión domiciliaria por su condena en la causa Vialidad, para mantener un encuentro con la expresidenta.
Uno de los aspectos que despierta mayor interés en la dirigencia argentina es el trabajo de André Janones, diputado federal por Minas Gerais y conocido como el "general" del "Ejército de Lula". Janones adquirió notoriedad por su capacidad de movilización digital, especialmente a través de redes sociales y grupos de WhatsApp, y se le atribuye un papel decisivo en el triunfo electoral de Lula. La expectativa en el peronismo es que su experiencia pueda replicarse en un escenario argentino marcado por la centralidad de las redes sociales y la fragmentación del electorado.
La participación de Kertész y Marroquim, vinculados con la comunicación política de la campaña brasileña, también aportó elementos para intercambiar experiencias sobre cómo construir un mensaje electoral y fortalecer una identidad opositora. De hecho, los estrategas brasileños consideran que "el peronismo necesita que la elección sea un plebiscito contra Milei desde el día uno", según reveló La Política Online.
Las reuniones se produjeron en un momento de definiciones para el peronismo, que todavía no logró resolver cómo elegirá a su candidato presidencial ni quién conducirá el proceso de reorganización. Las declaraciones de Cristina Kirchner sobre una eventual candidatura sumaron una variable adicional a la discusión. En una entrevista con The Washington Post, la expresidenta dejó abierta esa posibilidad al señalar: "Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?". Su situación judicial, sin embargo, constituye un condicionamiento central, ya que actualmente tiene una inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
La ausencia más notoria en esta ronda de contactos fue la de Axel Kicillof. El gobernador bonaerense, que busca proyectar su propia candidatura presidencial y mantiene un vínculo deteriorado con la expresidenta, no participó de los encuentros con los estrategas brasileños y quedó al margen de una secuencia política que tiene a Cristina y Massa como principales interlocutores.
La movida opositora no pasó desapercibida en el Gobierno. El asesor presidencial Santiago Caputo cuestionó la idea de que una estrategia tecnológica y comunicacional pueda definir por sí sola una elección. "Todos los que vendan una solución tecnológica como herramienta determinante para ganar una elección son unos fantasmas que se quieren llevar unos mangos", escribió Caputo en redes sociales, en un mensaje que fue relacionado con la visita de los asesores de Lula. Y agregó: "Lo único determinante para ganar (o perder) una elección es el mensaje".
El vínculo de Massa con los estrategas que asesoran a Lula nació en 2023 y, en realidad, nunca se cortó. Es habitual que dirigentes clave del Frente Renovador mantengan "capacitaciones" virtuales con especialistas en opinión pública que trabajaron en la campaña brasileña. Además, el acercamiento de Cristina Kirchner al entorno de Lula tiene también un antecedente en el terreno judicial: en julio, la expresidenta contrató a Rafael Valim, uno de los abogados que defendió a Lula en la causa Lava Jato, para impulsar su reclamo ante organismos internacionales por su condena.
Con las reuniones ya realizadas, la dirigencia peronista comienza a explorar experiencias internacionales para pensar la próxima disputa electoral. La incógnita que queda por resolver es si la técnica de campaña alcanza para suplir la falta de un mensaje convincente y si la unidad del peronismo, hoy atravesada por diferencias internas, resistirá el armado de un frente que busque disputarle el poder a Milei en 2027.