La grave crisis financiera que atraviesa Paraguay tras la intervención del Ueno Bank por parte del Banco Central de ese país (BCP) sacudió esta semana los cimientos del fútbol sudamericano. Según trascendió en medios paraguayos, la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) mantenía invertidos unos 85.470 millones de guaraníes equivalentes a 14,3 millones de dólares en certificados de depósito de ahorro (CDA) en la entidad intervenida, lo que la convertía en uno de sus principales acreedores.

La noticia encendió las alarmas en la sede de la Conmebol, ubicada en la ciudad paraguaya de Luque, justo en la etapa decisiva de sus principales competencias de clubes. Sin embargo, desde el máximo organismo del fútbol sudamericano salieron rápidamente a llevar tranquilidad a los clubes y a las federaciones.

A través de un comunicado oficial, la Conmebol aseguró que la inversión no compromete en absoluto el funcionamiento operativo de la entidad ni la realización de las finales continentales. Para dimensionar la situación, el organismo explicó que los fondos depositados en el banco representan apenas el 2,5% de sus ingresos totales, por lo que garantizaron que existe liquidez suficiente para cumplir con los compromisos económicos y descartaron cualquier riesgo para el pago de los premios a los clubes.

La aclaración llega en un momento clave del calendario deportivo, con finales de alto impacto y premios récord en juego. En total, la Conmebol repartirá 44,5 millones de dólares en las definiciones de noviembre. El ganador de la Copa Libertadores se llevará 25 millones de dólares, mientras que el campeón de la Copa Sudamericana embolsará 10 millones. La primera de las definiciones será el 21 de noviembre, cuando Boca Juniors y Atlético Mineiro se enfrenten en Barranquilla por la Sudamericana. Una semana después, el 28 de noviembre, Palmeiras y Estudiantes de La Plata jugarán la final de la Libertadores en Montevideo.

El impacto del colapso del Ueno Bank no solo sacudió las finanzas del fútbol, sino también el ámbito político y social paraguayo. La entidad era un actor omnipresente en el deporte local: patrocinaba a los dos clubes más grandes del país, Cerro Porteño y Olimpia, e incluso le daba nombre al estadio Ueno Defensores del Chaco en Asunción. Asimismo, la crisis bancaria precipitó la renuncia del presidente de Paraguay, Santiago Peña, y dejó a millones de ahorristas sin acceso a sus fondos.

En medio de este clima de incertidumbre, los futbolistas de la Selección de Paraguay emitieron un comunicado en el que expresaron su solidaridad con los afectados, demostrando que la crisis trasciende lo institucional. “Nosotros también fuimos víctimas de esta situación, al igual que muchísimas familias paraguayas”, señalaron los jugadores, al tiempo que reclamaron una respuesta urgente de las autoridades.