Un nuevo y relevante avance se registró este miércoles en la investigación que se sigue contra el ginecólogo chaqueño Gustavo Osmar Kumiega. Personal del Ministerio Público Fiscal y efectivos de la Policía del Chaco realizaron un allanamiento en el Sanatorio Sarmiento, ubicado en la intersección de las calles Sarmiento y Don Bosco de Resistencia, en el marco de las denuncias por presunta mala praxis y abusos sexuales que pesan sobre el profesional.

El procedimiento, que comenzó alrededor de las 8:43 de la mañana, estuvo a cargo del Equipo Fiscal N.º 6, encabezado por la fiscal Mariana Echarri, con la participación de personal de las áreas de Cibercrimen y Trata de Personas de la Policía provincial.

El material secuestrado y su relevancia

Durante la diligencia, que arrojó resultado positivo, los investigadores secuestraron muestras patológicas, material biológico e historias clínicas relacionadas con intervenciones médicas realizadas a las pacientes que posteriormente denunciaron al ginecólogo.

Uno de los principales objetivos del allanamiento fue obtener los estudios anatomopatológicos correspondientes a los procedimientos quirúrgicos realizados a las denunciantes. Según explicaron fuentes judiciales, estos elementos podrían permitir a los especialistas establecer qué tejidos fueron extraídos durante las intervenciones, contrastar los resultados con las historias clínicas y determinar si los procedimientos médicos denunciados estaban debidamente justificados.

Hasta el momento, no se precisó públicamente de qué material biológico se trata en concreto, ni qué estudios o pericias se realizarán sobre los elementos incautados.

El presunto "esquema de engaño"

La medida adquiere especial relevancia tras las declaraciones de la fiscal Mariana Echarri, quien la jornada anterior había informado que la investigación analiza un presunto esquema de engaño y manipulación hacia las pacientes.

De acuerdo con la hipótesis fiscal, Kumiega habría convencido a las mujeres de que padecían patologías graves que requerían cirugías riesgosas, para luego intervenirlas quirúrgicamente. Sin embargo, en algunos de los casos investigados, el profesional habría informado la extracción del útero sin que ese procedimiento se hubiera concretado realmente.

"Hay un esquema de engaño y manipulación que tenía este médico en relación a sus pacientes donde les hacía creer que tenían una patología que merecía una cirugía riesgosa porque estaba en grave riesgo su salud, por lo cual las intervenía quirúrgicamente y luego se demostraba que efectivamente no removía el órgano que él decía hacerlo: el útero", había afirmado la fiscal Echarri.

Diez denuncias y unificación de causas

La causa contra Kumiega acumula diez denuncias. Según confirmó la fiscal Echarri, seis corresponden a presuntos abusos sexuales durante consultas ginecológicas, tres a supuestos casos de mala praxis y una a una acusación por presunto abuso sexual con acceso carnal ocurrido fuera del ámbito médico.

A raíz de estos hechos, el ginecólogo fue imputado por estafa y lesiones graves en un contexto de violencia obstétrica y reproductiva, en el marco de la Ley 26.485 de Protección Integral a las Mujeres.

En paralelo al allanamiento, la Justicia dispuso la acumulación de siete expedientes y la conformación de un equipo especial de investigación integrado por la fiscal Mariana Echarri y el fiscal de Cámara Juan Martín Bogado. La Procuración General dispuso que nueve de las diez denuncias queden bajo la responsabilidad de Echarri. La denuncia restante, por el presunto abuso sexual en un ámbito privado, continúa a cargo del fiscal Jorge Cáceres Olivera, del Equipo Fiscal N.º 4.

Los allanamientos previos y la detención

Este nuevo operativo se suma a los allanamientos realizados el viernes 16 de octubre en otros tres domicilios vinculados al profesional: su vivienda particular en Jujuy al 500, el Sanatorio FEMECHACO en San Lorenzo 168 y el Centro Médico Dr. Ramón Carrillo de OSJERA en Ameghino 721. Durante esas diligencias, los investigadores secuestraron documentación clínica, registros médicos y dispositivos electrónicos, y se concretó la detención del ginecólogo.

La investigación continúa su curso con el objetivo de determinar qué procedimientos se efectuaron, qué información recibieron las pacientes y si existen otras responsabilidades penales en el caso.