La investigación por el homicidio de Matías Julián Álvarez Guardia, el joven de 29 años asesinado en Resistencia, sumó un nuevo procedimiento clave: el secuestro de la camioneta Toyota SW4 que utilizaba la víctima. La medida fue ordenada por el Equipo Fiscal Especial que interviene en la causa, a partir de un pedido de la defensa de Victoria Luz Cantero, la única imputada y detenida por el hecho.
Según informaron los abogados de la defensa, Celeste Segovia y Rodrigo Maidana Ladu, el fiscal coordinador Juan Martín Bogado consideró procedente el pedido y dispuso el examen pericial del rodado. El objetivo central es determinar si en el interior del vehículo permanecen rastros de sangre que puedan corresponder a Cantero. La hipótesis que sostiene la defensa apunta a que esos rastros podrían estar vinculados con los golpes que Álvarez Guardia le habría propinado a Victoria el pasado 28 de julio.
Los letrados consideraron pertinente la realización de la pericia, aunque advirtieron que el tiempo transcurrido podría dificultar la tarea de los especialistas. En ese sentido, sostuvieron que el interior de la camioneta habría sido alterado posteriormente por familiares de Julián, una situación que, según señalaron, también habría ocurrido en la escena del hecho.
Rastros de sangre y pericias pendientes
Más allá del secuestro del rodado, la investigación continúa sumando elementos periciales. De acuerdo con lo informado por el abogado que representa a la familia de la víctima, se detectaron rastros de sangre tanto en el asiento delantero como en el trasero de la camioneta. Sin embargo, aún resta realizar o completar el análisis genético para determinar a quién o a quiénes pertenecen esos rastros.
«Está pendiente una pericia de ADN para establecer a quién o a quiénes pertenecía», explicó el letrado. Ese análisis podría convertirse en uno de los elementos relevantes para reconstruir las circunstancias previas al hecho investigado. Cabe recordar que en etapas iniciales de la causa ya se había realizado una pericia sobre la camioneta, por lo que la Justicia finalmente resolvió no avanzar con un nuevo secuestro en su momento, aunque posteriormente se ordenó el examen del rodado a pedido de la defensa.
Las pericias sobre los teléfonos y la junta médica
En paralelo, durante las últimas semanas se realizaron pericias sobre los teléfonos celulares de Julián y de Victoria en el Departamento de Cibercrimen. De los dispositivos fueron extraídas las tarjetas SIM, sobre las cuales se realizarán posteriormente las medidas correspondientes.
Por otra parte, la junta médica realizada durante una jornada de declaraciones no llegó a una conclusión definitiva. Los profesionales consideraron necesaria una segunda entrevista antes de emitir un resultado. El abogado de la familia evitó revelar detalles del procedimiento mientras la evaluación permanece abierta, aunque cuestionó algunos aspectos de la estrategia defensiva relacionados con los recuerdos de Cantero sobre el momento del ataque. Según la acusación sostenida por la querella, Julián habría recibido cuatro heridas de arma blanca en la zona del cuello y la clavícula, lesiones que posteriormente derivaron en su muerte.
El contexto del caso
La causa se inició luego de que Álvarez Guardia ingresara al Hospital Julio C. Perrando con una grave herida de arma blanca en el lado derecho del tórax. Pese a ser intervenido de urgencia, falleció en el quirófano. Por este hecho fue detenida Victoria Luz Cantero, de 25 años, quien, según la Policía, sería la pareja de la víctima y está señalada como la presunta autora del ataque.
La defensa de Cantero plantea un supuesto contexto previo de violencia de género, y busca establecer si existió un contexto de conflicto entre ambos que permita reinterpretar lo ocurrido. En ese marco, la declaración de los médicos que intervinieron quirúrgicamente a Julián los doctores Carrasco y González se sumó a una serie de medidas que continúan desarrollándose para esclarecer las circunstancias exactas del ataque y la responsabilidad penal del hecho.