El Senado de la Nación otorgó media sanción al proyecto que crea el Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), una iniciativa impulsada por el jefe del bloque radical, Eduardo Vischi, que busca promover inversiones productivas nacionales y extranjeras por un monto mínimo de US$ 12 millones. La propuesta obtuvo 60 votos a favor, dos en contra y ninguna abstención, y ahora deberá ser tratada por la Cámara de Diputados.

El nuevo régimen apunta a cubrir el espacio entre las empresas medianas y los grandes proyectos contemplados en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Su objetivo es ampliar la capacidad productiva, impulsar la incorporación de tecnología, fortalecer las cadenas de valor, aumentar las exportaciones y favorecer la generación de empleo. La iniciativa está dirigida a compañías que superen los límites de la categoría de mediana empresa tramo 2 y realicen inversiones productivas por encima del piso establecido.

Según explicó Vischi, el esquema busca alcanzar actividades vinculadas con la economía real, con especial atención a la industria, el agro, la pesca y otros sectores con potencial de desarrollo y exportación.

Entre los principales incentivos previstos se encuentra la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias para bienes y equipamientos destinados a la producción, lo que permitirá que las empresas recuperen el capital invertido en plazos más cortos que los habituales. Algunos equipos vinculados con el riego agrícola y la eficiencia energética tendrán condiciones todavía más favorables.

Otro de los beneficios contemplados es la devolución anticipada de créditos fiscales de IVA, una herramienta que busca mejorar el flujo financiero de las compañías y acelerar la recuperación de los recursos destinados a los proyectos.

El régimen considera inversiones productivas la adquisición, fabricación o importación de bienes muebles nuevos con excepción de los automóviles y las obras directamente relacionadas con actividades productivas.

El proyecto también establece restricciones para acceder a los beneficios. Quedarán excluidas las inversiones en activos financieros, operaciones de portfolio y bienes de cambio. Además, una misma inversión no podrá recibir simultáneamente incentivos del RIIR y del RIGI. Tampoco podrán ingresar empresas con deudas fiscales exigibles o antecedentes de condenas por delitos tributarios, cambiarios o de corrupción.

Por último, la propuesta contempla condiciones especiales para determinadas actividades estratégicas, como los sistemas de riego agrícola, los equipos de alta eficiencia energética, las mallas antigranizo y los bienes semovientes. En estos casos, las inversiones podrán acceder a los incentivos sin cumplir con el monto mínimo general de US$ 12 millones.

Tras la aprobación en el Senado, el proyecto continuará su tratamiento en Diputados, donde deberá obtener el respaldo necesario para convertirse en ley.